INFJ

El consejero

El tipo de personalidad INFJ es Introverted, iNtuitive, Feeling y Judging, lo que significa que estas personas se energizan al pasar tiempo a solas, se centran en comprender ideas y conceptos, se guían por sus valores e intuición y toman decisiones firmes. Esta combinación de preferencias de personalidad da lugar a personas intensamente idealistas, auténticas y empáticas. Aunque los INFJ no suelen tener un círculo amplio de personas cercanas, valoran las conexiones profundas y la intimidad emocional con sus amigos íntimos y familiares. Los INFJ creen que el mundo puede ser un lugar mejor y se concentran en hacer lo posible para ayudar a lograrlo.

Fortalezas de los INFJ

Perspicacia práctica. Algunas personas son visionarias, mientras que otras resuelven problemas con los pies en la tierra, pero los INFJ logran situarse entre ambas identidades y, por lo general, lo hacen magistralmente. Los INFJ son pensadores perspicaces que comprenden eficazmente las situaciones y a las personas, y disfrutan desarrollando estrategias prácticas de acción. 

Compasión. Como tipo Feeling, podría esperarse que un INFJ muestre compasión, pero lo que los distingue es que su empatía viene acompañada de una aguda intuición. Reconocen rápidamente la preocupación y la infelicidad en sus amistades y seres queridos, incluso cuando las señales externas de angustia no son visibles para los demás. Los INFJ son especialmente capaces de detectar el sufrimiento no expresado ni reconocido, y actúan impulsados por su capacidad instintiva de ver más allá de la superficie.

Mantener la paz. Mediar en disputas es un trabajo difícil, pero los INFJ tienen una asombrosa capacidad para ayudar a sanar las rupturas que dividen a las personas. Perciben intuitivamente el verdadero sufrimiento que la ira puede causar si se deja que se agrave y, como saben escuchar, son muy eficaces ayudando a las partes enfrentadas a encontrar soluciones viables que satisfagan las necesidades de todos. Y lo hacen con gran energía y determinación.

Determinación. Para los INFJ, los obstáculos existen para ser superados y ningún problema puede igualar la fuerza y la resiliencia que estos tipos poseen en lo más profundo de su ser. Los INFJ llevan sus ideas a la práctica con convicción y tienen la fuerza de voluntad y la determinación necesarias para llevar los proyectos hasta el final. Los INFJ viven para tener la oportunidad de resolver problemas y generar cambios positivos en el mundo.

Debilidades de los INFJ

Pasar por alto los detalles. Por mucho que aspiren a orientarse a lo práctico, los INFJ tienden a concentrarse tanto en teorizar sobre el panorama general que olvidan tener en cuenta algunos de los valiosos detalles que pueden separar el éxito del fracaso. Los detalles siempre importan y, aunque los INFJ pueden reconocerlo en teoría, en la práctica no siempre son tan meticulosos con las pequeñas cosas como deberían. 

Sumamente reservados. A pesar de su naturaleza afectuosa y sensible, los INFJ tienden a aislarse del mundo y no dan a las personas la oportunidad de conocerlos ni de ver las maravillosas cualidades que poseen. Incluso en sus relaciones con familiares y amistades de confianza, los INFJ pueden ser enigmáticos. Cuando se sienten frustrados o introspectivos, pueden retirarse del contacto social sin dar ni una sola explicación, lo cual puede desconcertar a los demás.

Aversión al conflicto. A los INFJ les desagrada intensamente el conflicto y suelen intervenir para detenerlo, pero esta es un área en la que su perspectiva puede distorsionarse. Los INFJ a menudo no reconocen que el conflicto puede cumplir un propósito útil, al permitir que se establezca un buen proceso de toma y daca y dar a todas las partes la oportunidad de resolver su problema de una vez por todas. Sería prudente que los INFJ reconocieran el valor del diálogo abierto y honesto, en lugar de asumir automáticamente que todas las disputas son perjudiciales.

Sensibilidad. Una vez que un INFJ ha tomado una decisión, tiende a tener mucha confianza en sus conclusiones y puede no tener mucha tolerancia hacia quienes siguen discrepando. Cuando alguien cuestiona sus conclusiones, puede reaccionar con mucha intensidad y es especialmente vulnerable a las críticas.

Crecimiento y desarrollo del INFJ

Para alcanzar su máximo potencial, los INFJ deberían:

Cuestionar su intuición. Los INFJ tienen instintos excepcionales en su mayor parte, pero a veces su intuición los traiciona cuando tratan con otras personas. Cuando algo les preocupa, los INFJ suelen refugiarse en la seguridad de sus propios pensamientos en lugar de hablar abiertamente sobre lo que sienten; por el contrario, rara vez expresan sus sentimientos de amor, afecto y aprecio de forma tan directa como cabría esperar dada la profundidad de las emociones que experimentan. Para mejorar sus hábitos de comunicación, los INFJ deberían hacer un esfuerzo especial por compartir sus sentimientos —tanto los buenos como los malos— con los demás, sin importar lo incómodo que les resulte hacerlo. 

Conceder a los demás el beneficio de la duda. Los INFJ son perspicaces, intuitivos y persuasivos. Pero, a pesar del enorme esfuerzo que los INFJ invierten en desarrollar y promover sus conceptos e ideas, a veces seguirá habiendo personas disidentes. Los INFJ a veces se desencantan de quienes se niegan a aceptar sus conclusiones y se convencen de que sus oponentes tienen agendas ocultas y actúan de mala fe. Cuando surjan situaciones como esta, los INFJ deberían intentar aceptar que el consenso total es imposible y que algunos seguirán manteniendo puntos de vista contrarios. En situaciones como esta, ambas partes deberían simplemente aceptar sus desacuerdos y seguir adelante. 

Permitir que los demás también acepten sus desacuerdos. Cuando las tensiones son altas y las discusiones acaloradas, los INFJ harán todo lo posible por restaurar la cohesión y la tranquilidad perdidas. Pero su amor por la armonía y su aversión a la división son tan poderosos que los INFJ se niegan a aceptar que, a veces, la mejor forma de terminar las disputas es sacarlas a la luz, donde se puedan tender puentes de entendimiento. En general, la aversión de los INFJ al conflicto es algo positivo. Pero sus esfuerzos por mediar podrían tener más éxito si se concentraran en mantener abiertas las vías de comunicación cuando surgen desacuerdos, en lugar de intentar siempre esconderlo todo bajo la alfombra. 

Establecer vínculos con extravertidos. Como compartir con cualquier persona fuera de un pequeño círculo de confianza va en contra de sus instintos, con demasiada frecuencia los talentosos INFJ deciden mantener sus dones guardados y ocultos, aunque tengan mucho que aportar. Sin embargo, los INFJ se beneficiarían de cultivar relaciones amistosas con personas extravertidas siempre que sea posible. Los opuestos se atraen, y no cabe duda de que estar rodeados de personas más abiertas y comunicativas por naturaleza puede ayudar a los INFJ a salir de su caparazón y adentrarse en el mundo, donde otros puedan beneficiarse de su intelecto, empatía y compasión. 

¡Baja el ritmo! Los INFJ son productivos y eficaces cuando hacen un esfuerzo concertado por centrarse en un proyecto a la vez. Pero su fértil imaginación frecuentemente socava sus esfuerzos por mantenerse en el buen camino, y a menudo comienzan nuevos proyectos basados en inspiraciones recientes antes de terminar los anteriores; y, antes de darse cuenta, se encuentran sepultados bajo una avalancha de trabajo. En realidad, los INFJ no pueden hacer nada para moderar el ritmo de sus inspiraciones, pero si se recuerdan constantemente que deben bajar el ritmo y hacer las cosas de una en una, quizá puedan resistir el impulso de desviarse del tema al menos algunas veces.